10. Novum Caelum

Autor: Ignacio Vera Rada.


Novum Caelum

                                                                                    A Marcelo Vera Rada

    CIERTO, el mar crecería con mis lágrimas.

Revolotea en mis estrofas nómadas

Un verso peregrino,

Un verso que es un niño.

Efímera quimera,

¡Oh fugaz primavera!

El mar de julio que cantaba ahora

Es un río que al cielo va y ora, ¡ora!

¡Oh país del dolor!

Oh color, oh palor

De la amapola triste.

De púrpura se viste

La estrella que titila, ¡que infelice

Luz no más daré”, dice!

¡Bálsamo que esta herida

Abreve!¡Agua a la vida

Sitibunda! Las Parcas

Intentaron hilar tu veste¡ruecas

Exiciales! El tiempo ya ha pasado.

La herida aún no ha cerrado.

Me acuerdo de sus pálpebras cerradas,

Tengo en mí aún sus pupilas consteladas.

Su cuerpo inerte

Preludiaba una voz juliana verte.

¡Es un levante, es un poniente el día!

En la loca osadía

De darle mi elegía, ya nunca encuentro

Pena que sea un estro.

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Grabado del artista Victor Delhez

 

    Todo ha cambiado; ¡sale un nuevo sol!

Enigma del bemol,

Secreto son que cifra

Su nota en ti. ¡Ni el cielo lo descifra!

¿Do estás, hermano?

¿En la estepa álgida?, ¿en el verde llano?

¡Cuando partiste

De esta tierra al jardín que de azul viste,

La acacia dio sus odas

Y el lirio sus arpegios!

Y lloraba la salvia en todo el campo

Por una flor cortada antes de tiempo.

Mas, ¿qué esperan los hombres de estos prados

Infértiles?, ¡en otros

Son los rosales

Inmarcesibles!

   Oh Señor, déjame

Llorar a mi hermano; hoy al sueño llévame

    ¡Majestad mágica,

Música mística

Fue tu cantar melifluo

Que diste en este caminar superfluo!

Sudarios del Olvido

Se ciñen los de espíritu transido;

Pero las flores como tú felices

¡Solo visten lilailas y terlices!

Cuando la vida ya era pura acedia

Sosegó al fin el Hado su protervia

Ya no eres más tristeza,

Sino alegría; no eres más graveza,

Sino esperanza. ¡El duelo

No es más ya! Y alzan vuelo

Tú y los ángeles, todo aquello eximio;

El ruiseñor en son de epitalamio,…

Y el ave de veloz giro: el bulbul.

    ¡Te vas a un cielo, y qué ultracielo azul!

                                  Agosto, 2015

 

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