Archivo de la etiqueta: Ignacio Rada

56. Interrogación a la Crisis Política

Autor: Ignacio Vera Rada


     A estas alturas de mi vida (es una moda usar ese clisé para sugerir senectud; en este caso lo utilizo para todo lo contrario) el ejercicio periodístico puede parecer un atrevimiento. ¿Preparación prematura? ¿Audacia de mi pluma y pensamiento? ¿Pura osadía de un temerario? –No lo creo; más bien diría un devoto de la Patria conmovido por lo que hoy aflige no únicamente a Bolivia sino también a los Estados del sur de América. Lo sola idea certera que tengo en estos momentos es que mi país sobrelleva tiempos críticos en lo político, en lo institucional, en lo moral… Vióse cómo los socialismos de Latinoamérica se han ido desmoronando, ora por crisis económicas, ora por desbarajustes políticos –aunque, según la ciencia y economía políticas, éstos no son sino la extensión de aquéllas.

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52. El Vernaculismo de Raza de Bronce

Autor: Ignacio Vera Rada*


 “Fulgía el lago como un ascua a los reflejos del sol muriente, y, tintas en rosa, se destacaban las nevadas crestas de la cordillera por detrás de los cerros grises que enmarcan al Titicaca poniendo blanco festón a su cima angulosa y resquebrajada…”.

      Tal la belleza del introito arguediano en Raza de Bronce. Alcides Arguedas: el más combatido, el más ultrajado (ésa la causa a lo mejor de su ensimismamiento triste que se confunde con arrogancia – ¿no dijo Diez de Medina que el perseguidor de glorias está destinado a ser víctima de soledades y envidias?); el más prestigiado escritor allende las fronteras natales. El alto y bigotudo paceño de peinado perfecto mantenía diálogos con Rubén Darío, Gabriela Mistral y José Enrique Rodó, entre otros.

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43. ¡MNR… Por Siempre!

Autor: Ignacio Vera Rada


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Reunión del partido. Al extremo derecho, mi abuelo, Jesús Rada, y al centro Víctor Paz Estenssoro

Quiero lanzar frases encomiásticas al Partido que he admirado desde mis más tempranos años de estudio y lectura. Pero lanzar lisonjas a diestra y siniestra no es sereno, no es lícito con mi pluma y verbo que buscan siempre el contrapeso. Mas no puedo disimular el delirio que siento  al pensar en el grupo de jóvenes aguerridos, audaces, osados e inteligentes hasta la exageración que tentó operar el cambio que nuestra Bolivia necesitaba en esos años. Vivo –todavía, y espero no torne esto jamás- en una democracia, y el apasionamiento que mi pluma trata de no exudar se está diluyendo al momento en que escribo esto; es incontenible. Así que doy rienda suelta a mis palabras.

      MNR: ¿idealismo o practicismo? Creo que ambos. He ahí a Carlos Montenegro y a Víctor Paz Estenssoro. El MNR es uno de los partidos políticos de mayor trascendencia en Latinoamérica, y dígolo sin temores. Y qué del APRA de Haya de la Torre, me diréis. Os diré que las ideas brillantes y quijotescas del APRA fueron eso, solamente ideas fantásticas (para la fantasía). Y así pasó con muchas otras ensoñaciones ideológicas. Porque planificar es una cosa, ejecutar otra muy distinta.

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40. Hablemos de Física y Radioactividad

Autor: Ignacio Vera Rada


Hace varios meses que quería saber qué diablos es una central nuclear. La intriga me embargó cuando me enteré de la iniciativa del gobierno de instalar una en el territorio patrio. Tengo la extraña enfermedad, buena en parte, mala en parte, de la curiosidad. Y nunca he sido de los que hablan por hablar. Así que si quería asumir una posición respecto a la colocación de una central nuclear en suelos patrios, primero debía informarme; aunque debo decir que el solo hecho de escuchar –o leer- la palabra “radiación” me produce un estremecimiento que lo siento hasta en el tuétano.

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      Pensé entonces en buscar un profesor en la Facultad de Ciencias Puras de la Universidad Mayor de San Andrés para que me explicase tan complejo asunto. Jamás hubo profesor que me pudiese explicar mis inquietudes, no encontré a persona alguna que me pudiese ilustrar sobre esto, así que solo me quedó una alternativa: la biblioteca. A pesar de ser profano en estas materias, las horas con los libros de teoría física básica –y no tan básica- y las cavilaciones me han permitido aclarar el panorama, han hecho que pueda arribar a algunas conclusiones contundentes. Helas aquí.

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36. La Obcecación en un Senil

Autor: Ignacio Vera Rada


Hace un par de días, en una discusión que se empezaba a acalorar, un hombre casi nonagenario me decía: “El problema de este país es su pasado prehispánico y colonial y sus razas”. Yo salté y le espeté una soflama de diez minutos corridos. Al final el hombre se disgustó y se marchó, supongo porque no debió gustarle que un mozo que apenas comienza a vivir le planteara debate y le dijera que el verdadero problema del país son las viejas concepciones y acepciones de la vida que parecía él poseer. “Sus prejuicios son los verdaderos gérmenes de la desintegración nacional y, por tanto, del infortunio”, le dije, y ésa fue la estocada final, o la culminación de mi gallardía de joven que hizo concluir una charla con un viejo que asumo se sintió indignado. Esa charla fue la razón para que llegara a casa, entrara al estudio y, sin importar la hora, escribiera esto.

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28. Grandeza de Barack Obama

Autor: Ignacio Vera Rada

(Twitter: @ignaciov941)


Barack Obama es un ilustrado. No hablaré hoy del catedrático de leyes y ciencias políticas, o del senador por Illinois, o del gran activista, o del Premio Nobel.

Obama será, a mi criterio, uno de los más grandes oradores de este siglo XXI. El afroamericano debió haber devorado a Cicerón. ¿Habéis notado su grandilocuencia al dirigirse a los estadounidenses o, acaso, al mundo? ¿Habéis reparado en que sus palabras son las justas y que comunican su pensamiento con claridad y certeza sorprendentes? Su palabra seduce, convence, y he aquí una particularidad: Obama no es de los aduladores que, con sed de ganarse el título de maestros de la oratoria, infla sus frases con hojarasca ampulosa; de esta clase de discursantes en la política hay legiones. Hubo en la política mil discursantes que hicieron gala de su parlamento bizantino, erudito. Pero éstos son ora maestros y portavoces de la pompa mentirosa, ora parlantes de la sirena demagoga. Obama dice todo en lo justo y cabal. Distingue muy bien entre fárrago y concepto útil. Con palabra que no es esotérica pero tampoco exotérica, este hombre ha arquitecturizado las frases de la oratoria política y humanista contemporánea más brillantes que, por la proximidad histórica, aún no han sido valoradas. Dígase de paso que al político le conjuga el humanista.

No sé si sería hiperbólico decir que tal vez mañana, cuando pasen los días y con ellos los años, los lingüistas de habla inglesa le dedicarán algún tomo de retórica, pero ojalá los taquígrafos hayan registrado, para algún día publicar en libro, sus discursos sobre religión, política, economía, sociedad, etcétera, que ha pronunciado en su gestión presidencial.

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26. Una Regeneración Desde Adentro

Autor: Ignacio Vera Rada


*Este artículo debe ser leído con serenidad, está destinado a grabarse en la conciencia de al menos un boliviano.

“Guerra es la vida del hombre sobre la tierra”, dice Moisés en la Escritura.  Es la voz que no cesa, jamás silente. Lid es, qué duda cabe, la vida de los seres humanos. La crónica humana está signada por la confrontación.

       La historia de Bolivia es una epopeya. Ni el hexámetro homérico podría con ella. Dieciséis constituciones, cinco reformas constitucionales y tres guerras injustas y dolosas son solo una parte de la tragedia. ¿No éramos un pobre sentado en una silla de oro? Es el país de la paradoja. Guillermo Francovich se encargó –o al menos lo intentó- de demoler algunos mitos que eran las expresiones más devastadoras de la ignorancia y barbarie del conservadurismo acrítico. Pero basta de esoterismos y de términos que lo único que hacen es aburrir al lector.

       Mi voto el día del plebiscito fue el de la defensa al Estado de Derecho y a la democracia. Una Constitución debe ser un sistema de límites al poder, no otra cosa. Fijarle al poder límites: he ahí el objetivo superno, tanto así que la parte de las garantías y derechos ciudadanos está por debajo. No confúndase esa actitud con voto por la oposición, si oposición se le puede llamar a una grey liderada por políticos viejos que lo solo que hace es vociferar a todo pulmón: “¡No!”.

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